el tiempo es un perro con manchas cruzando la calle fotografiado vía satélite por google earth el tiempo es el anuncio de una feria de la fertilidad en la calle álvaro obregón un café cerrado y un letrero de se vende el tiempo pasa veloz montado en un zepelín el tiempo compra el periódico y avanza por el eje central cobijado por las miradas de los indigentes no hay sistemas ni medidas para calcularlo porque el tiempo es inalcanzable inasible incontenible incandescente inamovible texto furibundo dictado a mi taquigrafía coja estoy pensando en la sucesión de hechos precipitados que han configurado la realidad arquetípica de mi ser actual el tiempo se enmohece la gente llega tarde o no llega cuando más se le necesita a veces yo también soy la gente y llego tarde o no llego cuando más se me necesita las personas no son intercambiables círculos dibujados con el cuerpo sobre las sábanas blancas de mi cama direcciones dislocadas de los cuerpos pelitos sudor enardecido frenesí febril de primavera noche cerrada de éxtasis mientras abajo la policía dice avance avance un seísmo al sur del continente un miedo colectivo a la muerte el tiempo se agazapa se distrae ximena de tavira dice de las cosas bajo un foco cenital en la calle tabasco mientras tenesse williams bebe mezcal en la barra y dice qué calor qué pena y resopla y pide explicaciones para anotar los detalles del encierro de la chica en una habitación a oscuras somos papeles revueltos notas a pie de página escritorios algunas ocurrencias no necesariamente acertadas como este poema raspadura aliteraciones quiméricas relaciones que se rompen con el tiempo dolor nadie está guarecido nadie está a salvo aunque tenga casa camioneta tarjeta de crédito cónyuge hijos fotografías enmarcadas el mejor ballet del mundo es el ballet folklórico de méxico a mi agenda le hace falta una página a mi vida le hacen falta tus ojos ardiendo debajo de mi cuerpo incertidumbre impotencia la muerte no ocurre nunca dos veces el amor está de rodillas y hay que darle el tiro de gracia pobrecito el amor

pobrecito

Lauri García Dueñas

San Salvador, 1980


Foto: Internet.

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