Hoy vi al Amor elevarse desde el sur
y desplomarse a medio vuelo.

Vi casarse a un príncipe azul
y cambiarlo todo por un arreglo.

Por eso ante las puertas de mi hogar
he colgado este letrero:
«Hoy todo ha salido mal
entre bajo su propio riesgo».

Desde hoy Cupido no trabaja
porque al amor ha confundido,
él se dice enamorado,
pero no es correspondido.

Las sirenas ya no cantan,
ya no atraen a los marinos,
las estrellas ya no danzan
ni predicen los destinos.

Captura de pantalla 2018-09-27 a la(s) 11.02.21

Un muñeco de madera
aplastó a un tal Pepe Grillo
y hay un lobo indigesto
por tragarse a tres cochinos.

Vi quebrarse en la escalera
dos zapatos de cristal,
y algún gato esta molesto,
pues las botas le quedaron mal.

Había un niño preocupado
por vestido y por sustento,
no podía estar jugando
por las deudas que tenía,
había vendido su alegría
e hipotecó “Nunca Jamás”,
quizás ya lo han adivinado:
Ha crecido Peter Pan.

Hay silencio en la voz de Scherezada,
pues de tajo le cortaron la cabeza.

Por las noches
ya no llora la llorona,
y quemaron a los Grimm
con su grimorium.

Hoy vi a un hombre regresar de las cruzadas
y llorar por el suicidio de su amada.

Penélope miró a los ojos de Odiseo
y concluyó:
“No, tú no eres quien yo espero”.

Blanca Nieves abandona a los enanos,
pues Tontín se había tragado su manzana.

Rumpelstilzchen ese nombre había cambiado
y un gourmet se devoró al Príncipe-rana.

—¡Pero que lengua tan grande tienes!—
exclamó la Caperuza
—Es para besarte mejor—
y le agarra la cintura el leñador.

Captura de pantalla 2018-09-27 a la(s) 11.03.03

Un conejo del D.F.
asalto a una tal Alicia,
mientras Gretel
se enfermaba de diabetes.

Ha callado Ole Cierraojos,
pues su hermano lleva Hjalmar a la grupa.

Y una vez que al viejo bosque hubo llegado
aquel beso que rompiera el triste hechizo
la durmiente aun entre sueños sólo ha dicho:
«Otros cinco minutitos, ¿no?».

Hoy las hadas no brillaron
y los duendes no traen suerte,
a un unicornio habían domado
y nombraron lo innombrable,
un dragón se hizo inflamable
y explotó en un suspiro
cuando el agua de sus ojos
aceptó que tenía frío.

Captura de pantalla 2018-10-05 a la(s) 12.44.15

Pero lo más triste de todo
fue al llegar con Rapunzel,
suspiré ante su ventana y le grité:
—¡Suelta tu trenza,
déjame entrar otra vez!—
pero en la tarde mi princesa
se había cortado el pelo…

Hoy todo ha salido mal
entre bajo su propio riesgo.

 


Hoy todo ha salido mal fue publicado originalmente en ¿Kieres un karamelo?
(La Tortillería Editorial, 2004).
Ilustraciones: @Gusgux, el garabujante
.
Audio: Grabado en Coyoacán por Iván Maya.

Video: Grabado en el Parque Huayamilpas por Adolfo Ramírez.

 

En algún lugar leí que en el Pinocho de Carlo Collodi Pepe Grillo muere bajo la suela del niño de madera y yo quise devolverle a esos cuentos su onda oscurita original y quitarles el azúcar de Disney. Quise jugar al maldadoso y terminé haciendo un melcochoro. También quería quitarme de la cabeza la idea de escribir algo con aquella sentencia que leí alguna vez: «Hoy todo ha salido mal. Entre bajo su propio riesgo».

Era una advertencia en la puerta de una tétrica habitación en una cabaña en medio del bosque. Entramos y no pasó nada. Nomás el ambiente se sentía bien culero y no quisimos volver a entrar. De hecho desde que entramos al cuarto no volvimos a decir palabra alguna hasta que pusimos un pie fuera de la cabaña.

También había una muchacha de la que me había enamorado y a la que le quería echar sus indirectas bien directas y darle unos besotes que tenía atorados entre los labios. Ella tenía un largo cabello rojo Kolestón 77 que me fascinaba y de pronto ya no lo tuvo. Mi Rapunzel se volvió Rapunkcel y en ese tiempo no pude ver la belleza en eso.

Escribí la primera versión de ese texto mezclando cuentos con algo de idealismo utópico y una espantosa estrofa sobre la muerte del rock. Se los quité porque no tenía nada que ver con su espíritu original: hacer un batidillo de cuentos infantiles.

Tengo una relación muy extraña con este texto: lo odio. Fue mi one hit wonder (antes de que llegara María Marioneta). Era el obligado en los tokines, el que pedían en las fiestas, el necesario en los camiones… Porque no importa cuanta hueva me dé o cuán innecesario lo sienta: este poema nos dio de comer pollito rostizado, me ayudó a completar pa’ la leche de la niña, nos compró cigarros para engañar a la tripa, me alivianó cuando no tenía para el pasaje, gracias a él tuve varo para comprarle una torta a un morrito al que casi atropellan. Nos hizo el paro muchas veces cuando menos teníamos.

No se trata de nada del otro mundo, el… texto —ni siquiera puedo llamarle poema sólo porque está escrito en verso, creo que la poesía es algo que no se asoma en él—, decía: el texto no se arriesga, apela a cosas tremendamente conocidas, es la magia del pop, le apuesta a lo seguro a lo que conocemos, a lo que nos mueve, tiene su jiribilla medianamente sorprendente, es como un chiste nuevo y es un chiste blanco, para toda la familia. No requiere una comprensión impresionante ni siquiera una atención profunda. Es agüita de limón, no pretende ser la maravilla, simplemente es fresca y te quitará la sed. No lleva la arrogancia de la literatura de las élites, es una cosa muy distinta a lo que nos han hecho creer que es y debe ser la poesía… carajo. Es poetoidesía pura y me acabo de dar cuenta. Mi perro discurso de años y años sobre arrebatarle a la Academia la idea de la poesía parece ser una farsa. Tanto que he dicho contra aquellos que alejan de la cultura a la gente de a pie me parece hipócrita porque no he sabido valorar uno de mis poemas que más gente atrapa, el que más niños congrega.

Porque eso ha sido muy bello con HTHSM, no lo pretendí al principio, pero es un caramelo para los morritos. De su éxito salieron más textos, choroescuincles que llenan un libro juguetón que tengo escondido en algún ciberbaúl, vinieron funciones para morritos, la idea de escribir para niños antes de que naciera mi hija. Algo debía tener el poemito porque llamó la atención a un canario. Desde más allá del mar, Ángel Ravelo le puso música y lo volvió canción.

No me fusiló nada, me pidió permiso para convertir en canciones ese y otro poema. Yo se lo di sin broncas y sin dirección alguna. Él hizo ajustes en la letra necesarios para su dialecto y armónicos para sus acordes. Tiene una canción que yo entiendo como exitosa a cierto nivel. Forma parte de sus discos, de la banda sonora de una película, está en Spotify y entiendo que la incluye en sus conciertos, que la gente se la pide y así. Algo debe tener porque tiene cierta medida de éxito. (No, yo no he visto un sólo peso por esta colaboración. Uno de los dos es un pendejo y creo que no es él).

—Miauricio, ¿te gusta la canción que hizo el Ravelo con tu choro?
—No, me caga. Es boba, es simplona, no es lo que yo escucho. Pero no se puede hacer mucho más con esa letra boba y simplona. La quiero porque también es mía y de alguna manera mantiene mi nombre rolando por la escena española manque sea sólo en los diminutos créditos de un disco.

Hoy Todo Ha Salido Mal es lo que es y no pretende ser nada más… pero llevo unos meses pensando que también podría ser un libro ilustrado para niños. ¿Será? ¿Se podrá?

MJM

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