El leve aleteo de una mariposa
puede provocar lluvias monzónicas
.                      del otro lado del planeta.
Ese movimiento de seda
es el germen de la brisa que recorre el mundo.     

Ella me da la espalda en la habitación
y su giro provoca un torbellino imperceptible
que enfurece el aroma bajo la cama.

La brisa de las alas de las mariposas
acaricia la piel de la Tierra,
la hierba se estremece al tacto,
el bosque canta su canción de viento,
la playa se agita en vaivenes de espuma.

Yo me pierdo en la mariposa
.          que revolotea en tinta sobre su piel,
no presto atención al vendaval diminuto
que levanta la tristeza desparramada en el cuarto.

El leve parpadear de las alas de una mariposa
desencadena el galope del mar.

Ella mira el calendario,
.          se arregla y sale con prisa.
La puerta que se cierra provoca un huracán
que desordena los muebles
.                                   y mi entraña.

La corriente que nace en el aleteo de las mariposas
está en el aire que sostiene el vuelo de los pájaros,
.                         las aves buscan el verano para no sufrir.

.                                   Ella siembra aire entre nosotros
y el meteorólogo anuncia un ciclón en Tailandia,
también hay un monzón instalado en mi pecho,
se pronostican lluvias y densa neblina
.                         al norte de la nostalgia.

Miles de mariposas parpadean su vuelo migratorio.
.                                               Extreme sus precauciones.

—Nativitas, 2015.


Fotografía: MJM.

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